LA NOVELA POLICIAL Y LA POLÉMICA DE ELITISMO Y COMERCIALISMO
Me parece que no es preciso demostrar que la novela policial es popular, porque esa popularidad
es tan flagrante que no requiere demostración. Para explicarla - aquellos que niegan al género su
significación artística - se fundan en la evidencia de que la novela policial ha sido y es uno de los
productos predilectos de la llamada “cultura de masas”, propia de la moderna sociedad capitalista.
La popularidad de la novela policial sería, entonces, sólo un resultado de la manipulación del gusto,
sólo el fruto de su homogeneización mediante la reiteración de esquemas seudoartísticos, fácilmen-
te asimilables, y desprovistos, claro, de verdadera significación gnoseológica y estética; sazonados,
además, con un puñado de ingredientes de mala ley: violencia, morbo, pornografía, etcétera, pro-
ductos que se cargan, casi siempre, de mixtificaciones y perversiones ideológicas, tendientes a la
afirmación del estatus burgués y a combatir las ideas revolucionarias y progresistas del modo más
burdo e impúdico.
Pero hay que decir que ello constituye no sólo una manipulación del gusto en general, sino tam-
bién una manipulación de la propia novela policial, de sus válidas y legítimas manifestaciones, una
prostitución de sus mecanismos expresivos y sus temas. Los auténticos conformadores del género
policial (no hay que olvidarlo) fueron artistas de la talla de Edgar Allan Poe y Wilkie Collins. Y desde
sus orígenes hasta nuestros días, el género ha producido una buena porción de obras maestras.
Tomado de “La novela policial y la polémica del elitismo y comercialismo”.
En: Ensayos Voluntarios, Rodríguez Rivera, Guillermo.
La Habana, Editorial Letras Cubanas, 1984.
NOVELA POLICIAL
La novela policíaca moderna, también llamada detectivesca o policial, pertenece al género narrativo y nació en el siglo XIX. Mediante la observación, el análisis y la deducción se intenta resolver un enigma, normalmente un crimen, para encontrar al autor y su móvil.
En la novela policíaca el detective nunca fracasa, por tanto, siempre obtendremos al final las respuestas a los interrogantes sembrados en sus páginas. Nunca hablan de crímenes perfectos. El lector suele identificarse con el investigador y vive en primera persona las pesquisas que reconstruyen el crimen hasta dar con el asesino.
El relato policial es netamente urbano y nació a la vez que los cuerpos de seguridad en las ciudades europeas y norteamericanas a comienzos del siglo XIX. Se considera a Edgar Allan Poe el padre de la novela policíaca, que inició en 1841 con su relato Los crímenes de la calle Morgue. A este siguieron El misterio de Marie Rogêt (1842), La carta robada (1843) y El escarabajo de oro (1844). A Poe debemos el primer detective literario, Auguste Dupin, que sirvió de inspiración al celebérrimo Sherlock Holmes. El éxito fue arrollador desde el principio y sus cuentos se vendieron como rosquillas.
PRINCIPALES EXPONENTES
- Por: La Prensa. JAMES ELLROY.
- RAYMOND CHANDLER.
- WALTER MOSLEY.
- DASHIELL HAMMETT.
- PATRICIA HIGHSMITH.
- AGATHA CHRISTIE.
- CHESTER HIMES.
- JIM THOMPSON







